hace algunos años los "talleres de reparación de Televisores" formaban parte importante del contexto comercial de los barrios, los había abundantes en pequeñas ciudades y pueblos y la profesión de técnico de Televisores se consideraba una buena oportunidad de trabajo. Los fabricantes de estos electrodomésticos consideraban que la comercialización de partes era parte importante de su negocio, además de dar imagen de buen servicio. Eran épocas en las que los modelos de Televisores permanecían sin muchos cambios, además de ser relativamente costosos.

                                Actualmente las cosas han cambiado sustancialmente: los precios han disminuido considerablemente, los modelos y la tecnología cambian aceleradamente, Los usuarios cambian de Televisores más por estar actualizados con la última tecnología que por la necesidad de tener este servicio en su hogar. Los talleres de barrio han desaparecido y la tendencia es no reparar.

Sin embargo, los centros especializados en marcas y en las últimas tecnologías, siguen recibiendo solicitudes para reparar, aunque los repuestos son costosos, aún sigue siendo rentable para el usuario el reparar su televisor o equipo de sonido.